
| Lección 2 Gimnasia Cerebral Una serie de ejercicios de calentamiento para el que quiera convertirse en "la persona de las ideas" |
Gimnasia
cerebral Mini-Curso de
Creatividad Empresarial - 2
Los
monjes tibetanos acostumbran rezar sus oraciones haciendo girar
cilindros en los que éstas se encuentran inscritas. Girar enérgicamente
los cilindros se presume que envía las oraciones al espacio divino. A
veces, un monje puede mantener una docena o más cilindros girando
simultáneamente, como en aquel acto de circo en el que se balancean
platos en el extremo de largas cañas. El monje quizás esté pensando en
el almuerzo, o en su futuro religioso o en cualquier cosa mientras pone
a girar los cilindros. Pero cuando el monje asume el rol de "persona
religiosa" y se muestra obvio ante sí mismo y ante los demás en ese
rol, su cerebro pronto se concentra y sigue el curso de sus actos. No
basta con tener la intención de orar, tiene que ponerse a girar las
rueditas. Tiene que actuar. Tarde o temprano se envuelve emocional y
sinceramente en lo que está haciendo. Así
también, si queremos ser personas de ideas, tenemos que actuar como
tales. No basta con la intención, también hay que hacer los
movimientos, los gestos y las acciones de una persona
creativa.
Si
queremos ser artistas, y realmente nos tomamos la molestia de agarrar
un pincel y realizar las acciones de un artista, quizás lo logremos. No
hay forma de saber hasta donde las intenciones y las acciones nos
pueden llevar. En
este segundo capítulo haremos ejercicios de calentamiento cerebral y
acciones que nos ayudaran a volvernos personas de ideas.
En
este segundo capítulo haremos ejercicios de calentamiento cerebral y
acciones que nos ayudaran a volvernos personas de ideas.
En
este segundo capítulo haremos ejercicios de calentamiento cerebral y
acciones que nos ayudaran a volvernos personas de ideas.
1 -
Cuota de ideas
Tenemos que darle a nuestra mente un entrenamiento diario,
como los atletas. Pongámonos entonces una cuota de
ideas
para ese problema que estamos tratando de resolver, o ese reto que
tenemos frente a nosotros. Una cuota diaria de ideas, algo así como
cinco ideas nuevas cada día durante una semana. Las primeras cinco
ideas van a ser las más duras de encontrar, pero después éstas
detonarán otras nuevas ideas. Entre más ideas tengamos es más probable
que resulte alguna formidable, una ganadora.
Tenemos que
darle a nuestra mente un entrenamiento diario, como los atletas.
Pongámonos entonces una cuota de ideas
para ese problema que estamos tratando de resolver, o ese reto que
tenemos frente a nosotros. Una cuota diaria de ideas, algo así como
cinco ideas nuevas cada día durante una semana. Las primeras cinco
ideas van a ser las más duras de encontrar, pero después éstas
detonarán otras nuevas ideas. Entre más ideas tengamos es más probable
que resulte alguna formidable, una ganadora.
Fijarnos
una cuota nos obliga a exprimir nuestra mente y a generar ideas y
alternativas, en vez de esperar a que éstas lleguen mágicamente.
Haremos el esfuerzo de cumplir con la cuota aún con ideas que
inicialmente nos parecerán ridículas o descabelladas. Por supuesto que
nos podemos pasar de la cuota. De eso se trata. Thomas
A. Edison poseía 1093 patentes. Él era el principal creyente de la
importancia de ejercitar su mente y la de sus trabajadores y afirmaba
que sin una cuota probablemente no habrían logrado mucho. Su cuota
personal era de una invención menor cada diez días y una invención
importante cada seis meses.
Veamos la figura de abajo:
¿Qué
es lo que hay en ella? Se pueden distinguir algunas letras y algunos
números. Pero si nos dicen que nuestra cuota es encontrar todas las
veintiséis letras del alfabeto y los números del 0 al 9, es muy
probable que hagamos el esfuerzo de encontrarlos todos. Y los
encontraremos porque están allí. Como las ideas en nuestro cerebro:
tenemos que exprimirlo para llenar nuestra cuota.
¿Qué
es lo que hay en ella? Se pueden distinguir algunas letras y algunos
números. Pero si nos dicen que nuestra cuota es encontrar todas las
veintiséis letras del alfabeto y los números del 0 al 9, es muy
probable que hagamos el esfuerzo de encontrarlos todos. Y los
encontraremos porque están allí. Como las ideas en nuestro cerebro:
tenemos que exprimirlo para llenar nuestra cuota. 2
- Sintonizarse Los
pilotos de combate dicen "¡Tengo tono!" cuando el radar se enfoca hacia
un blanco. Es el punto en el que el avión y el objetivo están
perfectamente alineados. En la vida diaria también hay que "tener
tono", es decir poner atención a todo lo que ocurre a nuestro
alrededor.
Ordinariamente
no hacemos el uso adecuado de nuestra habilidad para ver. Nos movemos
por la vida recibiendo una tremenda cantidad de información, de objetos
y de escenas, y aún así, miramos pero no vemos.
Ordinariamente
no hacemos el uso adecuado de nuestra habilidad para ver. Nos movemos
por la vida recibiendo una tremenda cantidad de información, de objetos
y de escenas, y aún así, miramos pero no vemos. ¿Existe algo
raro en la ilustración del
comienzo del capítulo? Si no, mire de
nuevo:  Las
ideas se pueden encontrar en cualquier parte. Quizás en las nubes o en
las hojas de los árboles, o enfrente de nuestras propias narices. Quien
sabe si no las encontremos, pero si ponemos atención, cualquier cosa
que encontremos siempre nos conducirá a alguna
solución. 3
- Reyes del hábito Los
reyes del hábito siempre tienen que hacer las cosas de la misma manera,
deben tener todo en su lugar y se sienten perdidos si algo viola su
rutina. Puesto que todo en su vida está adecuadamente doblado,
etiquetado y colocado en su lugar, los reyes del hábito son muy
limitados para resolver problemas. No seamos reyes del
hábito. Deliberadamente
hagamos cambios en nuestra vida diaria de esas cosas rutinarias y
démosle un vuelco durante un día, o una semana.
Deliberadamente
hagamos cambios en nuestra vida diaria de esas cosas rutinarias y
démosle un vuelco durante un día, o una semana. - Tomemos una ruta diferente para el trabajo.
- Cambiemos
nuestro horario de sueño.
- Escuchemos una emisora de radio
diferente.
- Leamos un periódico distinto.
- Hagamos
nuevos amigos.
- Intentemos recetas distintas.
- Cambiemos
nuestros hábitos de recreo.
- Bebamos jugo en vez de café.
- Cambiemos la
orientación de la cama, o del escritorio. etc.
4 - Alimentar la
mente Los
pensadores creativos no hacen otra cosa que alimentar su mente con
nuevas informaciones e ideas. Como Gore Vidal decía: "El cerebro que no
es alimentado se alimenta de sí mismo." Y la mejor forma de alimentar el cerebro es mediante la
lectura. He aquí algunas ideas para aprovechar la
lectura.
- Seamos
selectivos. Antes
de leer un libro preguntemos: "¿Que tan buen ejercicio para mi mente
creativa será esta lectura?"
- Tomemos
notas. Capturar
ideas en el papel, agregar comentarios propios, resumir conclusiones,
participar activamente del libro.
- Anticipemos.
Imaginemos lo que vamos a encontrar antes de leer el libro. Leamos la
primera parte, paremos, e imaginemos que va a pasar después. ¿Qué mejor
ejercicio para la imaginación?
- Pensemos.
Pensemos mientras leemos. Busquemos soluciones diferentes. Tratemos de
encontrar analogías entre lo que estamos leyendo y los problemas que
estamos tratando de solucionar.
- Seamos
selectivos. Antes
de leer un libro preguntemos: "¿Que tan buen ejercicio para mi mente
creativa será esta lectura?"
- Tomemos
notas. Capturar
ideas en el papel, agregar comentarios propios, resumir conclusiones,
participar activamente del libro.
- Anticipemos.
Imaginemos lo que vamos a encontrar antes de leer el libro. Leamos la
primera parte, paremos, e imaginemos que va a pasar después. ¿Qué mejor
ejercicio para la imaginación?
- Pensemos.
Pensemos mientras leemos. Busquemos soluciones diferentes. Tratemos de
encontrar analogías entre lo que estamos leyendo y los problemas que
estamos tratando de solucionar.
5
- Bancos de materia gris Coleccionemos
y guardemos las ideas como ratones de campo. Mantengamos un archivo
(una caja de galletas, un cajón del escritorio, una carpeta) lleno de
ideas o de detonadores de ideas. Coleccione de todo: Frases, diseños,
avisos, caricaturas y hasta palabras que pueden disparar ideas por
asociación. Cuando
estemos cortos de ideas revolvamos el cajón y saquemos al azar dos o
tres cosas para ver si de pronto ellas son capaces de detonar algún
pensamiento en nosotros que pueda resultar en una idea útil. Si no,
revolvamos de nuevo y volvamos a sacar. Cuando
estemos cortos de ideas revolvamos el cajón y saquemos al azar dos o
tres cosas para ver si de pronto ellas son capaces de detonar algún
pensamiento en nosotros que pueda resultar en una idea útil. Si no,
revolvamos de nuevo y volvamos a sacar.
Cuando
estemos cortos de ideas revolvamos el cajón y saquemos al azar dos o
tres cosas para ver si de pronto ellas son capaces de detonar algún
pensamiento en nosotros que pueda resultar en una idea útil. Si no,
revolvamos de nuevo y volvamos a sacar.
6 -
Vagabundear
En
cualquier momento que nos sintamos aburridos y atrapados por un
problema, quizás nos sirva vagabundear. Vamos a un gran almacén, a un
museo, una librería, un mercado de las pulgas, una feria, una
juguetería. Agarremos algo al azar y empecemos a sacar relaciones en
nuestra mente con el objeto y con nuestro problema. Con la mente
abierta esperemos a que algo nos atrape la atención. Lo
hará.
En
cualquier momento que nos sintamos aburridos y atrapados por un
problema, quizás nos sirva vagabundear. Vamos a un gran almacén, a un
museo, una librería, un mercado de las pulgas, una feria, una
juguetería. Agarremos algo al azar y empecemos a sacar relaciones en
nuestra mente con el objeto y con nuestro problema. Con la mente
abierta esperemos a que algo nos atrape la atención. Lo
hará. 7
- Atrapar los
pensamientos
Las ideas son como los
pájaros que se posan en las ramas. Los dejamos de mirar por un instante
y desaparecen. Si
se nos ocurre algo, ¡escribámoslo! Los psicólogos han demostrado que
solamente somos capaces de mantener entre cinco y nueve piezas de
información en nuestra mente a la vez. Cada rato nos pasa que miramos
un número de teléfono y cuando vamos a marcarlo se nos olvida en
materia de segundos. Lo que pasa es que la nueva información desplaza a
la vieja rápidamente, antes de que podamos almacenarla a largo plazo.
En
general la memoria inmediata puede mantener las cosas bien durante los
primeros segundos. Después de unos doce segundos, sin embargo, el
recuerdo es pobre, y a los veinte segundos la información desaparece
completamente, a menos que nos repitamos continuamente o la escribamos.
El solo hecho de escribirla le informa al cerebro que dicha pieza de
información es más crucial que las demás y que tiene que ser almacenada
en la memoria de largo plazo.
En
general la memoria inmediata puede mantener las cosas bien durante los
primeros segundos. Después de unos doce segundos, sin embargo, el
recuerdo es pobre, y a los veinte segundos la información desaparece
completamente, a menos que nos repitamos continuamente o la escribamos.
El solo hecho de escribirla le informa al cerebro que dicha pieza de
información es más crucial que las demás y que tiene que ser almacenada
en la memoria de largo plazo.
8
- Pensar más allá
Trabajemos
conscientemente para hacer que nuestro modo de pensar sea cada día más
fluido y más flexible. (Fluidez, quiere decir en el número de ideas;
Flexibilidad, se refiere a la creatividad). Hacer listas es una fórmula
poderosa de ejercitar la fluidez mental y nos fuerza a enfocar nuestra
energía de manera productiva. Para ilustrar esto pensemos un momento en
los posibles usos del aceite lubricante casero. Al principio fácilmente
encontramos algunas ideas, pero seguramente tendremos problemas para
encontrar usos adicionales, censuraremos algunas de las cosas que se
nos ocurren y llegaremos solamente a los usos más
obvios.
Ahora
tomemos papel y lápiz y hagamos una lista de todo lo que se nos ocurra.
Incluso pongamos un límite de tiempo y veremos como nos volvemos más
productivos. Pero la fluidez no es suficiente. También hay que ser
flexibles.
Si
nuestra lista incluye algunos usos como: "lubricación inmediata,
aflojar cosas oxidadas, lubricar cadenas de bicicleta", etcétera, hemos
demostrado fluidez, pero solo nos hemos ido por lo ordinario. Seremos
flexibles si nuestra lista incluye cosas inusuales
como:
La flexibilidad en el
pensamiento implica
mirar más allá de lo ordinario y convencional.
Un
ejercicio interesante
que podemos hacer con los amigos es el
siguiente:
Dada
una palabra (de cuatro o más letras), cada jugador debe hacer el mayor
número de frases usando palabras que comiencen con cada una de las
letras. Ejemplo:
- Individuos
Deficientes
Esperan
Ayuda
- Imposible
Determinar
Exitos
Anticipadamente
- Incluir
Dudas
Empantana
Alcances
- Inmediatamente
Dejar
Esperas
Atrás.
9
- Bitácora de
ideas
Mantengamos
una bitácora de ideas. Cada sección puede estar reservada a un aspecto
diferente de nuestros negocios o de nuestra vida. Entre las secciones
podríamos incluir: mercadeo, productos, ventas, estrategia corporativa,
personal, servicios, proyectos especiales, nuevas posibilidades de
negocios,... Existen muchos planificadores personales en el mercado,
pero quizás sea más divertido si diseñamos nuestro propio sistema de
registro. Experimentemos con diferentes métodos de captura de ideas
antes de decidir cuál va a ser el nuestro.
Una revisión periódica de nuestra
Bitácora de Ideas es la mejor forma de estimular nuestra imaginación.
Cada vez que la revisemos encontraremos
conexiones entre las ideas registradas y nuestra situación o problemas
actuales.
Cada vez
que la revisemos encontraremos conexiones entre las ideas registradas y
nuestra situación o problemas
actuales. 10
- En resumen...
Estas son
algunas de las formas de entrenar la mente para buscar
ideas:
- 1 - Impóngase una Cuota de
Ideas.
- 2-
Sintonícese.
- 3- No sea un Rey del
Hábito.
- 4- Alimente la
Mente.
- 5- Cree un Banco de Materia Gris.
- 6- Deje Vagabundear la
Imaginación.
- 7- Atrape sus
Pensamientos.
- 8- Piense Más
Allá.
- 9- Mantenga una Bitácora de
Ideas.
Entrenar
la mente es como hacer un camino en el pasto. Originalmente no hay
camino, pero pasando una y otra vez por el mismo lugar, un camino
aparece. De la misma forma es posible que al principio no tengamos
ideas, pero si continuamos ejercitando nuestra mente usando estas
sugerencias, las ideas
llegarán.
Adaptado de "Thinkertoys",
Michael
Michalko,
1991 |