Inicié ambos relojes de arena simultáneamente. Cuando el de cuatro minutos se detuvo, le di vuelta inmediatamente (habían pasado cuatro minutos). Cuando el de siete minutos se detuvo, le di vuelta también (habían pasado siete minutos). Cuando el reloj de cuatro minutos volvió a detenerse (habían pasado ocho minutos), el reloj de siete había andado durante un minuto, así que le di vuelta a este último y esperé a que se detuviera. Habían transcurrido nueve minutos. Volver al ejercicio |
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